8 feb. 2011

Después de un tiempo sin escribir nada, creo que va siendo hora de exponer pensamientos que llevo guardados, entre los laureles de mi cabeza y las frondosas selvas de mi mente (bonito eh?).

Bien empecemos, recuerdo que cuando empezó el año me puse unas metas/propósitos para este año, pues bien digamos que van por buen camino. Y pensar el cambio que estoy dando en cuestión de tres meses... brutal. Fuera sensacionalismos, una parte importante del cambio es la recompensa. Digamos que es uno de los motivos que ayudan, ya que al ser humano le encantan las recompensas, y como tal se esfuerza más por conseguir su objetivo. Vale hasta ahí perfecto pero... ¿siempre ha de haber una recompensa? no lo creo, pero es más fácil de esa forma.

No quiero desviarme del tema así que lo dicho, propósitos y recompensas. Vale, perfecto, aprendo nuevas técnicas vocales, y sacamos temas nuevos, duros, contundentes y a la vez estridentes. Sí, estridentes, ya que en ciertos puntos mi voz se transforma en algo estridente. Dicen que así queda mejor, personalmente lo dudo, pero bueno el público decidirá. Otros aspectos, estamos en proceso de grabación, correcto. Esto pintaba bien, hasta cierto punto. Diferentes posturas y formas de pensar que en un futuro puedes desestabilizar el proyecto, futuro... ya veremos que nos depara.

Segundo propósito, pinta bien, poco a poco y con paciencia. Lo digo, me dice, ¿bonito? tal vez, tiempo al tiempo.

Tercer propósito, cumplido en gran medida. Y pensar que creía que me costaría mucho más, pero mira por donde es fácil cuando haces las cosas correctas.

Que lindo ha quedado el resumen eh? Digamos que hoy estoy rebelde. ¿Motivo? ninguno en especial. ¡Oh sí! tengo que decirlo, hay una desmotivación en ciertos aspectos de mi forma de ver las cosas. Pero por otra parte hay una gran motivación ¿confuso? sí y mucho. Pero esta es mi mente y mi vida señoras y señores.

Smallville regresa del parón navideño y un capitulo bastante decente, pero creo que podría haber sido mejor. Por cierto me descargo los capítulos, llamarme pirata, ladrón o cualquier descalificativo que queráis, cuando las tiendas de tu ciudad (incluido el centro comercial y supermercados) son incompetentes y tienen más material de telebazofia (digamos series autóctonas que no valen una mierda) y menos producto extranjero que vale la pena, es cuando dan ganas de descargar. Eso sí, soy cabezón y conseguiré el formato físico.

Vaya, he escrito más cosas sin sentido que con él. Es lo que pasa cuando abres la mente y dejas sacar lo que purula por dentro, pero no me despediré sin antes decir una frase que para mí tiene sentido.

¡Señorita, quiero mi souvenir!

No hay comentarios: